Ante crecientes consultas sobre la caída en el desempeño de sojas Bt en el control de lepidópteros, la Red de Manejo de Plagas de Aapresid lideró un relevamiento para conocer el estado de situación y brindar recomendaciones para su uso responsable.


Desde 2012 en nuestro país está aprobado el evento biotecnológico Bt en soja, que le confiere al cultivo resistencia a lepidópteros. El término Bt refiere a Bacillus thuringiensis, una bacteria de la cual se extrae el segmento de ADN - responsable de sintetizar proteínas tóxicas para este grupo de insectos - que luego se inserta en el ADN de la soja de manera de conferirle esta misma capacidad.


Así, la soja Bt es capaz de elaborar esta proteína y combatir plagas que se alimentan de sus tejidos como: oruga medidora (R. nu), falsa medidora (C. includens =Pseudoplusia), oruga de las leguminosas (A. gemmatalis), oruga bolillera (H. gelotopoeon), barrenador del brote (C. aporema), gata peluda (S. virginica), oruga de la alfalfa (C. lesbia),oruga de la verdolaga (A. bifidalis) y oruga capullera (H. virescens).

Desde su aprobación, los productores adoptaron de manera creciente esta tecnología, ya que facilita el control de estas plagas con menor uso de insecticidas.

Sin embargo, desde hace dos campañas, la Red de Manejo de Plagas de Aapresid (REM) recibe consultas sobre aparentes fallas en el desempeño de esta tecnología. En este marco, y para dimensionar la problemática, la Rem relevó información de parte de productores y especialistas que utilizan y trabajan con esta herramienta. A continuación, los principales resultados.

La visión de los productores

El relevamiento de la Rem a productores de Aapresid se concentró en la región norte del país (Bandera, Sachayoj, Charata y Sáenz Peña), donde hay una mayor adopción de esta tecnología debido a la gran presión de insectos.

En cuanto a nivel de adopción, la encuesta arrojó que la tecnología Bt en soja se adopta en el 70% de la superficie tanto para para la campaña 21/22 como 20/21.

Entre las principales motivaciones para adoptar esta tecnología, los encuestados destacaron la posibilidad de hacer un control de lepidópteros más eficiente, reducir el número de aplicaciones y, en menor proporción, tener rendimientos superiores.

El relevamiento muestra además una caída en la valoración del desempeño de esta tecnología por parte de los usuarios. El 89% de los encuestados la califican hoy, para su zona, entre mala y satisfactoria. Muchos de los que en campañas anteriores la calificaban como una estrategia sobresaliente para el manejo de insectos, empiezan a observar presencia de lepidópteros como Rachiplusia nu (oruga medidora) y Chrysodeixis includens (oruga falsa medidora) durante los monitoreos de sus lotes de soja Bt.

Pero esta campaña la historia no quedó en la simple presencia de algunas especies de lepidópteros, sino que en muchos casos se vieron daños que, en promedio, llevaron a tratar con insecticidas foliares el 56% de la superficie de soja Bt.

La visión de los especialistas

En diálogo con Aapresid, el Ing. Agr. Augusto Casmuz (EEAOC), afirmó que entre enero y febrero de 2022, técnicos de EEAOC recibieron consultas sobre daños inesperados causados por Rachiplusia nu (Lepidoptera: Noctuidae) u oruga medidora en lotes de soja Bt en diferentes zonas de Tucumán, Salta, Santiago del Estero y Catamarca.

Los especialistas recolectaron larvas en los lotes afectados que fueron alimentadas en laboratorio con hojas de soja Bt. Un 60% de estas larvas completaron su ciclo de vida, lo que demuestra un cambio de susceptibilidad de la especie ante esta tecnología. También se observaron cambios en la duración de su ciclo larval respecto de larvas susceptibles.

Ante esta situación y considerando que, en Brasil, la resistencia de poblaciones de R. nu en soja Bt ha sido recientemente detectada, desde la EEOC recomiendan intensificar los monitoreos y continuar con las buenas prácticas para el manejo, de manera de asegurar la sostenibilidad de esta herramienta.

El Ing. Agr. Enrique Lobos (U. Nac. de Santiago del Estero - Facultad de Agronomía y Agroindustrias), asegura que en su zona de influencia la superficie sembrada con soja Bt se encuentra alrededor del 60% y que el área restante de cultivo sin este evento requiere de 2 a 3 aplicaciones para el control de lepidópteros.

Lobos afirma que los productores y asesores de la zona ya asumen un quiebre de la tecnología, y considera que, bajo estas circunstancias y dependiendo de la plaga, las sojas Bt tenderán a requerir de aplicación de insecticidas para controlar lepidópteros. No obstante esto, sostiene que, a pesar de este quiebre, la tecnología permitirá mantener niveles de control aceptables, de modo que con una sola aplicación de insecticida podría ser suficiente.

Ensayos liderados en la zona en 2021/22 revelaron un 95% de presencia de C. includens (falsa medidora) en la población de lepidópteros en lotes de soja Bt, con poblaciones de 15 individuos/m y un sorprendente nivel de defoliación de hasta el 20%.

Por otro lado, no se vio en esta zona presencia significativa de Rachiplusia nu (oruga medidora), lo que muestra a priori la marcada diferencia entre la composición de especies de plagas y el nivel de daño según cada región.

El Ing. Agr. Diego Szwarc de INTA Reconquista afirmó que la problemática en esa zona es bastante generalizada. Al Este de la provincia de Santa Fe se empezaron a evidenciar daños muy bajos en cultivos Bt en estadios de R1- R2. Para R2 los monitoreos manifestaban de 5 a 7 larvas grandes/m, con una defoliación del 1 o 2 % hasta un máximo del 5%, mientras que hacia R5.5 los niveles de defoliación aumentaron hasta el 10%, con 8 a 10 larvas grandes/m.

Caso más alarmante se dio en el Oeste de la provincia, donde para la actual campaña, los asesores aseguran defoliaciones superiores al 30% con muchas larvas grandes.

El especialista considera que aún falta generar información sobre este tema y por ello desde la estación están iniciando una serie de investigaciones para clarificar la problemática ante casos donde se sospechan quiebre de resistencia. Estos se basan en el muestreo de larvas de manera de identificar la especie plaga y corroborar cambios en la susceptibilidad de las mismas. También trabajan con muestreo de plantas para corroborar la presencia del evento Bt y descartar fallas atribuibles a mezclas o adulteración de semillas.


La Ing. Agr. Macarena Casuso de EEA INTA Las Breñas mencionó que debido a las incertidumbres sobre este tema en la zona, están comenzando a generar información local, mediante un trabajo en conjunto con asesores de empresas que trabajan en Chaco y el este de Santiago del Estero. En principio realizaron la colecta de orugas que se encontraban en los cultivos Bt con la mencionada problemática y el análisis de estos individuos correspondió a Rachiplusia nu. Desde la Estación están planificando actividades para seguir sumando información sobre la performance de la tecnología.


Recomendaciones de la REM de Aapresid

La reciente campaña no es una más dentro del manejo de la tecnología. A mediados del 2021 Bayer suspendió su negocio de semillas y biotecnología de soja en nuestro país (manifestando que Argentina solo representó el 10% del total de la superficie sembrada con INTACTA RR2 PRO® en América del Sur en 2020/2021).

Esta decisión exime a los productores de la obligación de pago del canon INTACTA por el uso de la semilla de soja con esta tecnología. Esto, lejos de ser un motivo para hacer un abuso de la misma, debe ser un llamado de atención para todos los involucrados en el sector, para reafirmar el compromiso del cuidado y valoración de esta herramienta que se impulsó para ayudar en el manejo de insectos y por lo tanto hay que demorar al máximo posible el aumento del grado de resistencia de las poblaciones plagas

Desde la Rem recomiendan seguir al pie de la letra las recomendaciones oficiales para disminuir la presión de selección de resistencia de insectos a las proteínas Bt. En el caso de la soja, la recomendación de mayor importancia es el asesoramiento y toma de decisiones siempre de la mano de un profesional idóneo y la siembra de refugios, es decir, de bloques de variedades no Bt de similar ciclo de madurez en el 20% del lote y a no más de 1200 metros de distancia.

Al ser esta una planta autógama, es común que el productor se reserve parte de la cosecha como semilla. En estos casos se debe hacer especial hincapié en conservar la pureza y calidad de la cosecha.