En una jornada organizada por Aapresid se mostraron las ventajas productivas a partir de una rotación intensiva con cultivos de servicios. Generar biomasa, competir con las malezas, aportar nitrógeno y cosechar semillas, los objetivos.


En el marco de la Jornada “Un Productor en Acción”, organizada por la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), en la localidad bonaerense de Puan se pudo apreciar de primera mano la recuperación de un campo marginal, a través de rotaciones basadas en cultivos de servicios.

Se trata de un campo que se inició con agricultura en 2010 y que a partir del 2019 Magalí Gutierrez -de la Regional Bahia Blanca y Sistemas Chacras Aapresid- alquiló a su madre, ante la necesidad de estabilizar una producción de renta familiar.

En el establecimiento trabajan a partir de un esquema de trigo y vicia, en una rotación 50:50 con alternancia interanual. “El 50% del campo está bajo producción de vicia y estamos buscando un equilibrio entre renta y servicio, tratando de encontrar la fecha de siembra adecuada”, señaló.

De esta manera, apuntan a generar un elevado volumen de biomasa, que compita con malezas, que aporte nitrógeno, y que a su vez permita la cosecha para semilla.
RESULTADOS
Entre los resultados obtenidos en vicia, se destaca el uso de fecha de siembra temprana -febrero/marzo- para lograr una mejor cobertura y acumulación de materia seca, y por lo tanto mayor fijación de nitrógeno.

Sin embargo, Gutierrez aclaró que cuando el objetivo es la cosecha para semilla, las fechas tardías son más eficientes para que el cultivo complete bien el ciclo de crecimiento.

Otro de los puntos es el uso de la tecnología HB4 en trigo, a partir de su adaptación al estrés hídrico en una zona caracterizada por la escasez de lluvias. La rotación de cultivos de fina con vicia en sistemas bajo directa y con diferentes fechas de siembra, permitieron prescindir del uso de algunos agroquímicos.

LA HISTORIA DEL SUELO
El especialista en suelos Alberto Quiroga, del INTA Anguil, explicó el uso responsable y conservación del suelo, mediante la implementación de buenas prácticas agrícolas.

“En estos suelos con texturas franco-limosas con más de 70% de arcilla más limo y un 3% de materia orgánica llama la atención la porosidad lograda con estos manejos. En las calicatas”, señaló el profesional.

Y agregó: “Se pudo observar la estructura granular superficial que, de alguna manera, marca la incidencia de varios años de actividad biológica tan deseada”. Quiroga también destacó que la profundización de las raíces de vicia hasta la tosca se traduce en un plus de 20 a 30 milímetros de agua en el perfil.