La Bolsa de Comercio de Rosario estima que la productividad de la región será de 1,3 millones de toneladas versus la última campaña que aporto 7,8 millones.


A pesar de las lluvias generalizadas que se registraron a mediados de esta semana, las condiciones de humedad en toda la zona GEA continúan siendo malas, con características de sequía en el 70% de los suelos.

A partir de estas precipitaiones, las reservas hídricas, ahora, se mantienen entre escasas o regulares el norte de Buenos Aires y el extremo sudeste de Córdoba, informó la Bolsa de Comercio de Rosario, en su reporte semanal que elabora la Guía Estratégica para el Agro (GEA).
Sin embargo, lo peor o lo que cambió la historia, de acuerdo a los analistas, sucedió el 9 de octubre con la helada tardía. “Los daños siguen evaluándose y cada día se multiplican. Para el trigo, llegó en el peor momento, atravesando el período crítico con una falta extrema de agua, xplican desde la entidad.
Tan adverso fue lo sucedido que la Bolsa se refiere a esta campaña de trigo como de “desastre productivo”, en la cual se cosecharía la menor producción desde el año 2010 ya que las lluvias llegaron muy tarde (Ver Gráfico).

A dos semanas, las pérdida de área que no será cosechada aumentó en 200.000 hectáreas, totalizando unas 390.000 hectáreas. De esta forma, se perdería, según los datos de la entidad rosarina, el 30% del área total sembrada con trigo.

Bajo este contexto, la zona central del país pasaría de una producción en 2021/22 de 7,8 millones de toneladas a una de 1,3 millones este ciclo.
“Son pérdidas récord. El rinde bajó de 18 a 15 quintales por hectárea de promedio, cuando el promedio de la zona oscila entre 39-40 quintales. Asimismo, el rinde más bajo de la región fue de otro ciclo seco o afectado por La Niña, como el 2020/21: en ese momento, el rinde fue de 29 quintales, casi el doble de esta campaña”, explicaron desde la entidad.

TESTIMONIOS
De acuerdo a los informantes de la Bolsa rosarina, “a partir de las heladas, comprobamos que no hay cauje de grano. Es decir vemos las espigas verdes pero los granos no llenaron más de un cuarto de su peso final”, se lamentan.

También hacia el sur, en Viamonte y General Baldissera, contabilizan 35% de lotes perdidos totalmente.

“Hay lotes que se van a secar y pasaran a soja de primera, siempre y cuando llueva. Y hay otros que se mantienen buenos, aunque los rendimientos esperados están lejos de los potenciales”, destacaron en otros casos.

En Bigand, Santa Fe, dijeron que los rindes estarán entre 11 a 15 quintales por hectárea: un 30% de lotes están perdidos. “Es difícil encontrar una situación histórica de éstas características. Recordamos la campaña del 2008 y algunos recuerdan la del ´83”, dijeron.