El buen nivel de abastecimiento por parte de la industria y el incremento en el peso de faena permiten sostener el actual cupo exportador. Pero desde China llegan señales de alerta.


La industria frigorífica exportadora de carne vacuna empezó septiembre con algunas señales alentadoras, pero también con signos incipientes de alarma, a las que deberá prestar atención.

La reciente apertura de 4.500 toneladas en el cupo exportador, por fuera de cuotas y la vaca D y E, encuentra a la industria con chances de sostener estos volúmenes, al menos hasta fin de año.
De acuerdo al Mercado Ganadero de Rosario (Rosgan), el buen nivel de abastecimiento que ofrece la industria, sumado al aumento en el peso promedio de faena, permitirían sostener con holgura este escenario.


Pero en la vereda opuesta, desde China empiezan a llegar noticias preocupantes. De acuerdo a datos oficiales, en agosto se registró una ligera caída en los volúmenes certificados al gigante asiático, que por el momento no impactan en los números globales del negocio.

NÚMEROS ALENTADORES
La industria mostró que cuenta con espalda para absorber una mayor demanda exportadora. En los primeros ocho meses del año, las estadísticas mostraron que la faena creció un 4% en comparación al mismo período de 2021. Hasta el momento, se procesaron 7,71 millones de cabezas.

El otro dato a tener en cuenta es el buen nivel de encierre registrado en los feedlots, que permitirá sostener una buena oferta de hacienda terminada en la recta final de 2022.
Con respecto al peso promedio de faena, desde el Rosgan relevaron que creció 3,5 kilos y en julio se llegó a registrar un valor récord de 236 kilos. “Este aumento se da precisamente
por una mayor participación de novillos, una categoría que lentamente comienza a recuperar
posiciones en la línea de faena”, explicaron.

¿QUÉ PASA CON LA EXPORTACIÓN?
Según el último relevamiento de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados (Ciccra), entre enero y julio se exportaron 357.400 toneladas de carne, que generaron divisas por U$S 2.097 millones. En relación al mismo período del año pasado, los despachos crecieron 6% en volumen y 44% en facturación.

Más allá de estos buenos números, desde el mercado chino empiezan a percibirse algunas señales de retracción. “Si bien es prematuro anticipar un desenlace, resulta claro cuán escaso el poder de compensación que pueden eventualmente ejercer otros destinos ante una posible caída de China“, advirtieron los técnicos de la entidad rosarina.

Ese mercado representa cerca del 80% del comercio exterior de carne vacuna y ante una eventual caída en las importaciones por parte de los chinos, representará un fuerte obstáculo para los frigoríficos exportadores argentinos.