Según el informe agroclimático estacional de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, no habría una tercera Niña consecutiva: las lluvias comenzarán a evolucionar hacia lo normal en el último trimestre.


La Bolsa de Cereales de Buenos Aires difundió su informe agroclimático estacional, que elabora de manera mensual, y en el que confirmó que, si bien La Niña seguirá vigente durante el invierno, está comenzando a perder fuerza y podría dejar de ejercer influencia hacia fin de año.

“La progresiva moderación de los Vientos Alisios está determinando la aparición de focos cálidos sobre el Pacífico Ecuatorial, reduciendo el riesgo de un tercer episodio, consecutivo y catastrófico, de La Niña”, resume el reporte elaborado por el experto Eduardo Sierra.
A corto plazo, en lo que resta del invierno, la expectativa es que continúe la acción “residual” de este fenómeno climático, lo que implicará condiciones de clima seco y frío.

El momento bisagra, en este marco, sería la primavera. En esa estación, “comenzará el cambio de escenario que, según los indicadores disponibles al momento de redactarse este informe, tendría un 70% de probabilidad de mantenerse en el rango normal, proveyendo un escenario cercano a lo normal para el desarrollo de la campaña agrícola 2022/23”.

DE LA NIÑA, A LA NORMALIDAD; ¿O AL NIÑO?
Según el informe, la probabilidad de ocurrencia de La Niña para la próxima campaña gruesa se ha reducido a solo un 10%, aunque todavía no puede descartarse de manera completa la posibilidad de que suceda.

Lo que sorprende es que, “en el otro extremo del rango climático, algunos modelos están comenzando a anunciar un posible episodio de El Niño, al que puede adjudicarse una probabilidad del 20%”, destaca el estudio.

Y agrega: “Aunque el actual estado del sistema climático hace parecer muy remota esta posibilidad, cabe señalar que el episodio doble de La Niña que tuvo lugar en las temporadas 2007/08 y 2008/09, fue seguido por un intenso episodio El Niño, en la temporada 2009/10”.



Con todo, Sierra insiste en que lo más probable es un escenario “neutral” y que la transición desde La Niña hacia este panorama será lenta.

“Al llegar la primavera, las lluvias comenzarán a evolucionar hacia lo normal, pero el proceso se completará recién hacia mediados de la estación. La temperatura seguirá un curso similar, teniendo lugar heladas tardías, aunque su acción no llegará al trópico”, menciona.

EL VERANO, NO EXENTO DE SEQUÍAS
En lo que respecta al verano, que es el momento clave para el desarrollo de los granos gruesos, “se desarrollará dentro del rango normal, pero como sucede usualmente al inicio de la estación, tendrá lugar un lapso seco y cálido, que se extenderá sobre gran parte de enero”, menciona el estudio.

Pero aclara que “esto es normal, y es lo que hace que enero sea preferido para las vacaciones en la playa. Entre fines de enero y comienzos de febrero, el anticiclón del Brasil alcanzará un adecuado nivel de actividad, haciendo que las lluvias retornen, moderando la temperatura, y regularizando el comportamiento del sistema climático, proceso que se mantendrá a lo largo del otoño”, completa el reporte.